
Escribir instrucciones útiles no implica encontrar un "prompt mágico" que resuelva cualquier problema con solo escribirlo. En cambio, se trata de construir una guía clara, específica y limitada que permita al modelo entender exactamente qué se espera de él. Esto se logra describiendo con precisión el objetivo, el contexto disponible, el resultado esperado y los límites de lo que se puede hacer. Además, es fundamental indicar qué hacer si falta información, para evitar que el modelo asuma datos que no se le han proporcionado.
La idea, paso a paso
Una instrucción útil debe separar claramente los datos del usuario de las instrucciones confiables. Por ejemplo, si se le pide a un modelo que resuma una incidencia, se deben incluir los hechos confirmados, las dudas que se tienen y los próximos pasos que se deben tomar. Sin embargo, se debe prohibir que el modelo invente responsables o que complete información que no se haya proporcionado. Esto evita que el resultado sea inexacto o incluso incorrecto.
Un ejemplo para entenderlo
Para resumir una incidencia ficticia, define tres apartados: hechos confirmados, información que falta y siguientes pasos propuestos. Indica que no se inventen responsables ni fechas. Después prueba una incidencia completa y otra sin datos básicos. La misma instrucción debe permitir una respuesta útil en el primer caso y señalar las ausencias en el segundo.
Qué conviene comprobar
Sin embargo, hay decisiones o errores frecuentes que suelen ocurrir al escribir instrucciones. Uno de ellos es no especificar claramente los límites, lo que puede llevar al modelo a generar información innecesaria o incluso errónea. Por ejemplo, si se le pide a un modelo que "escriba un informe", sin definir el alcance, el modelo puede incluir datos que no se le han proporcionado o que no estén relacionados con el objetivo. Otra práctica común es prometer una fiabilidad universal con una plantilla, lo cual puede ser engañoso, ya que cada caso puede tener variables que requieren ajustes.
Un ejercicio útil para comprender esto es redactar una instrucción y luego pensar en tres casos que podrían hacerla fallar. Por ejemplo, si se escribe una instrucción para que un modelo resuma una incidencia, un caso que podría hacerla fallar es cuando se le proporciona información incompleta y no se le indica cómo manejarla. Otro caso podría ser cuando se le pide que incluya información que no se le ha proporcionado. Un tercer caso podría ser cuando se le pide que genere una acción que no está permitida, como inventar responsables.
El límite escrito en el prompt es una instrucción para el modelo. Las restricciones que protegen datos o acciones deben aplicarse también en el programa. Si el resultado debe respetar un formato o un permiso, es necesario comprobarlo fuera de la generación.
Pruébalo con un caso pequeño
Redacta una instrucción y tres casos que podrían hacerla fallar.
Para revisar tu ejercicio, distingue qué dato entra, qué resultado esperas y con qué evidencia lo comprobarías. Si aparece una duda, anótala como tal en lugar de completar el dato. El propósito es detectar una decisión concreta que puedas justificar, no obtener una respuesta que solo suene convincente.
Cómo leer el esquema
La ilustración organiza los conceptos explicados en el artículo. Es un esquema educativo, no una medición de un sistema real.
Fuentes
Documentación original utilizada para los conceptos de este artículo.